1 Corintios 1,10

"Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio."
1 Corintios 1,10
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Los milagros

El milagro es un hecho extraordinario no explicable por las leyes de la Naturaleza que manifiesta la intervención, la huella, de Dios, confirmando una actuación santa, mostrando la misericordia, la providencia o la justicia de Dios, confirmando como venidos de Dios unos hechos o unas palabras, o para cualquier otro fin bueno, ya que todo lo que viene de Dios es bueno. El milagro mayor no es el físico sino el interior, el del corazón, el de las conversiones y las gracias espirituales. Hay santos que nunca hicieron ningún milagro, como por ejemplo Santa Teresita del Niño Jesús, que sin embargo fue una gran santa en su sencillez.

Y pueden ocurrir hechos extraordinarios que superen las leyes de la Naturaleza que no procedan de Dios, sino de intervenciones diabólicas, pero entonces nunca vendrán acompañadas de santidad, ni de misericordia, ni de justicia. La posibilidad de que las fuerzas del mal hagan "señales y prodigios" viene confirmada por la Biblia (San Marcos 13, 22) que hablando de los días en que habrá una tribulación tal como no la hubo desde el principio de la Creación, nos dice "Porque se levantarán falsos mesías y falsos profetas y harán falsas señales y prodigios para inducir a error, si fuera posible, aun a los elegidos".

Pongamos un ejemplo de milagro auténtico: Una mujer, Teresa Munné, de un pueblo de Tarragona, sufría mucho por una enfermedad mortal que le produjo un gran agujero en la espalda y que los médicos diagnosticaron como un tipo de cáncer de huesos incurable. Esta mujer aceptaba el sufrimiento y lo ofrecía por la conversión de sus hijos y de su marido que no creían. Dice ella que no pedía su curación, sino la fe para sus familiares. Y fue a Lourdes y se curó completamente, después de sumergirse en la piscina de agua: el agujero de la espalda se le llenó de carne nueva, y a raíz de ello sus hijos creyeron (su marido ya había vuelto a la fe debido a un hecho también prodigioso). En este caso hay una actuación santa, la de esta mujer que acepta el sufrimiento y lo ofrece para que sus familiares crean, no pidiendo ni siquiera su curación y un hecho extraordinario - su curación - que rebasa las leyes de la Naturaleza (ningún médico valorará como normal que en un abrir y cerrar de ojos un agujero del cuerpo se llene de carne nueva) y que sirve a la vez para lograr lo que ella pedía al Señor a través de la Virgen María: sus hijos al ver el milagro creen:

Este es un auténtico milagro porque confirma una actuación santa y es una muestra de la misericordia de Dios tanto para el cuerpo de Teresa como para las almas de sus hijos. (En cambio, si un hecho extraordinario sirve para respaldar una actuación o una doctrina malvadas podemos estar seguros de que no es tal milagro, de que no viene de Dios, sino del demonio, caso de ser verdaderamente un hecho extraordinario).

La Iglesia: ¿Existe Cristo sin Iglesia?

"Jesús ama tanto su Iglesia que se entregó por ella, no debemos decir que amamos a Jesús pero despreciamos su Iglesia."


El problema surge cuando se dice, supuestamente, creer en Jesucristo y con eso ser suficiente. No habiendo necesidad de Iglesia.
Con la diferencia que en la sagrada escritura no se encuentra un cristo sin Iglesia.
Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre dio su vida en la Cruz para salvar a los hombres del pecado y el poder del demonio. Fundó su Iglesia para continuar su obra de salvación aquí en la tierra.
Como podremos ver a continuación:



por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación y de todo cuanto tiene nombre no sólo en este mundo sino también en el venidero.
Bajo sus pies sometió todas la cosas y le constituyó Cabeza suprema de la Iglesia,
que es su Cuerpo, la Plenitud del que lo llena todo en todo.
Efesios 1,21-23
para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora manifestada a los Principados y a las Potestades en los cielos, mediante la Iglesia, conforme al previo designio eterno que realizó en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Efesios 3,10-11

Los poderes del mundo de arriba se van a manifestar en y por la Iglesia la multiforme y sabiduría de Dios:
a él la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones y todos los tiempos. Amén.
Efesios 3,21
 A Jesucristo se le rinde gloria en y por la Iglesia:
pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
1Timoteo 3,15

Nos da a conocer la palabra de Dios que la Iglesia es pilar y base de la verdad.
El mismo Jesucristo, refiriéndose a la Iglesia
Si se niega a escucharlos, dilo a la Iglesia reunida.Y si tampoco lo hace con la Iglesia, será para ti como un pagano o un publicano.
desde Mateo 18,17.
 El Apóstol Pablo en su encuentro con Jesucristo descubre algo importantísimo.
Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.
Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?»
El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Hechos 9,1-5

El llamado de Jesucristo al apóstol es porque me persigues. Claramente Pablo perseguía a la Iglesia y es donde nos damos cuenta que el mismo Jesucristo se hace uno con la Iglesia.

La iglesia tiene la bendición de Jesús:
Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.
Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada.
Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo.
No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno.
Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo.
Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad.
Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo.
Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.
No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno:
yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Juan 17,11-23

Jesús ama su Iglesia tanto que se entrego por ella, no podemos decir que amamos a Jesús pero despreciamos su Iglesia:
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada.
Efesios 5,25-27
La Iglesia es visible:
Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte. Y así los puso Dios en la Iglesia, primeramente como apóstoles; en segundo lugar como profetas; en tercer lugar como maestros; luego, los milagros; luego, el don de las curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? O ¿todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Todos con poder de milagros? ¿Todos con carisma de curaciones? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?
1 Corintios 12,27-30

Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios, edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo, en quien toda edificación bien trabada se eleva hasta formar un templo santo en el Señor, en quien también vosotros estáis siendo juntamente edificados, hasta ser morada de Dios en el Espíritu.
Efesios 2,19-22

Asi que no se puede decir, acepto a Jesucristo y rechazo su cuerpo. Sabemos que Jesucristo es la cabeza, claro esta que están perdidos quienes no acepten la verdad que no hay Cristo sin Iglesia.
Rechazar la Iglesia es rechazar a Jesucristo mismo.

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Autor: Jose Galeno

Libre interpretación de la Biblia

1_ EL PROTESTANTISMO DICE QUE CREEN SOLO EN LA BIBLIA PORQUE ES LA PALABRA DE DIOS.
Esto suena muy bien, pero vamos a evidenciar que:

  • A- esto no es cierto.
  • B- tal afirmación va en contra de la razón
  • C- va también contra la misma Biblia.

En primer lugar: ¿quién dijo que la Biblia es la palabra de Dios?
Por si usted no lo sabe, fue la lglesia católica, la que estableció el Canon o la lista de los libros que componen el Nuevo Testamento. Entre todos los libros que se escribieron en aquel tiempo, la Iglesia Católica declaró cuáles eran inspirados y cuáles no, en el año 393 en el Concilio de Nipona, y en el año 397 en el Concilio de Cartago.
Dice Lutero, fundador del Protestantismo, que la Biblia, -y ella sola- es la religión de los protestantes.
Que las Escrituras son por sí mismas, ciertas, sencillas claras e intérpretes propias, a sus ojos la Autoridad de las Escrituras no necesita ser confirmada por la iglesia, sino que se impone al creyente por un testimonio interno.

Es evidente la dificultad que todo esto encierra y pasemos a demostrar que:
A. No es cierto que los protestantes crean solo en la Biblia.
Si creen solo en la Biblia, ¿por qué aceptan la fórmula del Credo Católico? el contenido de él está en la Biblia, pero la fórmula NO, está en la Iglesia Católica.
Si creen solo en la Biblia, ¿por qué no aceptan el descanso el sábado como lo ordena la Biblia, sino el domingo instituido por la Iglesia Católica? ¿De dónde sacaron que nada más hay que creer en la Biblia? Esto no se encuentra en toda la Biblia, y aunque sí se encontrara, ¿Ya a aceptar la razón el que la Biblia se dé autoridad y se garantice a sí misma? ¿Y cómo sabe el protestante cual es la verdadera Biblia y la mejor traducción, ya que todas varían tanto, pues basta cambiar una palabra o un acento como lo hizo Lutero, para cambiar el sentido de una enseñanza, sino creyendo en la palabra de su pastor?
Por no aceptar la autoridad del PAPA, grandes ramas protestantes aceptan la de innumerables "papitas" pues cada pastor se cree el mejor intérprete de la Biblia enseñando lo que a su parecer debe ser, aunque caiga en flagrantes contradicciones y componendas, pues es de sus fieles de donde debe sacar el pan para su mujer e hijos.

B- Es contra la razón pretender que la Biblia sea la sola regla del cristiano.
Es un hecho que el Cristianismo estaba ya muy extendido antes de que San Mateo escribiera el primer Evangelio, lo que hizo 8 años después de la muerte de Cristo. Luego el cristianismo primitivo que pretenden resucitar los protestantes, se propagó por medio de la predicación, no por medio de la lectura de la Biblia, la que no estuvo concluida sino hasta el año 70 después de la muerte de nuestro Divino Redentor.
Si la Biblia fuera la única regla del cristiano, ¿cómo habría podido propagarse la religión en los 15 siglos anteriores a la invención de la imprenta?
Hay en la Biblia unos libros que son la narración de la historia de Israel, y como historia, tienen que referir los hechos tal y como sucedieron sin ocultar ni disimular nada, lo que se opondría a la imparcialidad histórica.
La Biblia nos refiere así para reprobarlos, muchos hechos ignominiosos de hombres corrompidos, los que aprovecha además, para indicamos cómo gobierna al mundo la Providencia Divina y cómo castiga Dios el pecado. La Biblia es un libro de texto de religión, es un libro difícil de entender que trata tanto de historia, como de costumbres, creencias, descripciones en lenguaje popular, etc., que ya no existen.
El confundir una costumbre con una enseñanza, puede originar o engendrar muchos errores, y es lo que está sucediendo en muchos casos. Se necesita estudio, reflexión y sabiduría, para poder distinguir el valor de los distintos contenidos bíblicos.
No basta decir: "está en la Biblia", hay que ver, repetimos, de qué se trata, si es una enseñanza una costumbre, una creencia de aquel tiempo o una idea personal de tal o cual autor.
Es por esto que este estudio se masifica mediante la HISTORIA SAGRADA que aprendemos en el Catecismo. Creemos dejar evidenciado que es contra la razón el creer que la Biblia pueda ser la única regla del cristiano, pero hay para probarlo además otras muchas razones, y la principal es que nuestro Señor Jesucristo dejó también como fuente de verdad: la tradición oral (Le. 10: 16).

C- Esta creencia va también contra la misma Biblia.
En vano se buscará en toda la Biblia algún versículo que pueda honradamente interpretarse como que ella sea la sola regla del cristiano. Si tal hubiera sido la idea de Nuestro Señor Jesucristo, seguramente la hubiera escrito El mismo, empezando por ordenar claramente que a ella tan solo nos atuviéramos; al no hacer esto autorizó de hecho el que hubiera intermediarios entre Él y nosotros a los que dijo: Quien a vosotros escucha a Mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a Mi me rechaza. (Lc. 10:16)
Rogamos al lector se sirva considerar si podía Cristo con más claras palabras, haber autorizado NO a la Biblia, sino a la predicación de su Iglesia. Es un absurdo querer poner la Biblia como autoridad suprema en el campo de la fe. Hay que reconocer que primero está Cristo, después la Iglesia y después la Biblia, y no al revés.

2_ EL PROTESTANTISMO EQUIVOCA PRETENDER PODER INTERPRETAR POR Sl MISMOS LA BIBLIA.
  • a- porque esto es contra la realidad.
  • b- porque esto es contra la razón.
  • c- porque esto contra la biblia.
a. Es contra la realidad pretender que el protestantismo interprete la Biblia individualmente.
Es un hecho que no son los fíeles los que interpretan individualmente la Biblia, sino que con el pretexto de que es un libro "difícil de entender" se requiere para ello una instrucción que el fiel no tiene, pero que el pastor se adjudica, y él es quien "explica" como conviene a la "iglesia" a la que pertenece, las "difíciles" interpretaciones a sus doctrinas.

b. Es contra la razón pretender la libre interpretación de la Biblia.
Esto puede establecerse desde luego, considerando que siendo la Biblia, entre otras cosas, un Código de Moral, si se interpreta por sí misma, viene a ser Juez y parte en causa propia, lo que indudablemente trae consigo la tendencia a torcer en nuestro provecho su sentido. Y los hechos nos proporcionan innumerables pruebas de la verdad de lo anterior, entre las cuales citaremos:
  1. Los protestantes mormones y los anabaptistas de Munstec, interpretando las palabras "creced y multiplicaos", concluyeron la legitimidad de la poligamia.- fue en la propia Biblia, que Lutero, Buter y Melanchton se apoyaron para permitir al Landgrave de Hesse, que tuviera dos mujeres a la vez.-
  2. Juan Leyde, leyendo la Biblia, descubrió que debía casarse con once mujeres a la vez.-
  3. Hermann encontró en ella que él era el Mesías enviado por Dios.-
  4. Nicolás, que la fe era necesaria y que había que vivir en el pecado para que abundara la gracia.
  5. Sympson pretende haber leído en ella que hay que caminar desnudo por las calles, para mostrar a los ricos que deben despojarse de todo.
  6. Richard Hill encuentra en la Biblia que el adulterio y homicidio son obras que sirven para el bien, y que uniendo a ellos el incesto, nos hacen más santos en la tierra y más felices en el cielo.
  7. Hace algunos años en México, pudimos evidenciar que los protestantes de la secta Episcopal Americana, han leído en la Biblia que hay que venerar las imágenes, que son 7 los sacramentos, y que hay que profesar un Credo definido.
  8. Los Presbiterianos, han leído en la Biblia que son solo 2 sacramentos (mejor diríamos que uno y medio, pues la "Cena del Señor" para ellos es juramento, palabra a la que erróneamente dan la interpretación de sacramento) que el hombre ya viene predestinado para el bien o para el mal, por lo que en realidad niegan el libre albedrío.
  9. Los Testigos de Jehová, la secta más activa actualmente en México, leen en la Biblia que NO existe el infierno, que Cristo NO es Dios y niegan la inmortalidad del alma. Con estas ideas, ¿tiene explicación su proselitismo?
  10. Los Metodistas han leído en la Biblia, que sí existe el libre albedrío. Son de tal manera evidentes las aberraciones a las que conduce al hombre la libre interpretación de la Biblia, que han habido protestantes honrados que han confesado que no hay crimen ni abominación que no haya encontrado su justificación en algún texto de la Escritura, interpretada fuera de la autoridad de la Iglesia, pues los protestantes buscan en ella versículos que se adapten a sus tendencias, y no adaptar éstas a sus versículos.
  11. Para ejemplo, "basta un botón"; una de las llamadas "Iglesias históricas", la Presbiteriana, está en grandes dificultades por el estudio que se está haciendo acerca de que la mayoría de los fieles rechazan las "tradicionales normas sexuales bíblicas" por lo que urge cambiar doctrinas para acomodarlas a las costumbres actuales, porque de otra manera se quedan sin "clientela".
No están lejos de seguir las mismas "reformas" algunas de las Iglesias Episcopales, Metodistas y Luteranas. Siendo una necesidad humana la satisfacción de los deseos sexuales, no hay porqué restringirla a los limitados causes del matrimonio, al que ya es imposible pedir como antes, abstinencia, fidelidad y castidad; así pues hay que cambiar estos conceptos para dar la debida atención a los homosexuales, las relaciones entre "amantes adolescentes responsables" etc.
El estudio apenas trata el problema de la procreación: la maternidad es algo que se puede evadir, por medio del uso de anticonceptivos o la interrupción del embarazo con el aborto. Por otra parte, es imposible pedir a las 3/4 partes de los fíeles que viven "solos" un celibato inhumano y tradicional que los hace unos "marginados" y se les recomienda la práctica de un "sexo seguro".
Se olvidan que las "tradicionales normas sexuales bíblicas" se encuentran en los 10 MANDAMIENTOS de la Ley de Dios, que fueron ratificados y perfeccionados por nuestro Señor Jesucristo, y que bajando a la escala natural, son verdaderamente lo que pudiéramos llamar: ecológicas e higiénicas. Y a pesar de que todos ellos interpretan la Biblia de manera diferente, como acabamos de evidenciarlo, aseguran que el Espíritu Santo los "ilumina".
Hasta los pasajes más claros y más sencillos de las Escrituras, son para ellos motivo de grandes disputas y divisiones, al grado de que se encuentran más de ¡doscientas! interpretaciones diferentes de estas benditas palabras de nuestro Señor Jesucristo, tan claras y tan sencillas:
ESTO ES MI CUERPO, palabras que son vida para los católicos y letra muerta para los protestantes.
¡Buena idea se tiene en el protestantismo de este Espíritu Santo! Cuando siendo la verdad una, El los "ilumina" para que cada quien entienda cosas tan diferentes y contradictorias.

c- Que es contra la Biblia creer que puede interpretarse libremente.
Los protestantes pretenden poder apoyarse para interpretar libremente la Biblia en este versículo: "escudriñad las escrituras" (Jn.5:39) pero no lo toman completo, porque dice además: "ya que pensáis tener en ella la vida eterna; son ellas las que dan testimonio de Mi".
Ahora bien: desde luego Jesucristo al decir esto, no se dirige al pueblo, sino a los sacerdotes y les dice que la escudriñen no para encontrar en ellas el único código cristiano, sino para que puedan convencerse de que Él es el Mesías prometido y profetizado por las Escrituras. Y si esto hacen tratándose del versículo que ellos llaman su apoyo, ¿qué no harán con lo restante de la Biblia? la que vemos materialmente atestada de enseñanzas condenando su libre interpretación, entre las cuales bastará con que anotemos las siguientes:
  • (2ª Pedro 3:16) "...entre las cuales (se refiere a las epístolas de San Pablo) hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen como también otras Escrituras para perdición de sí mismos” (textual Biblia protestante)
  • (2ª Pedro 1:20) "Entendiendo primero esto: que ninguna profecía de la Escritura, es de particular interpretación" (textual Biblia protestante)
  • (2ª Tesalonicenses 2:15) "Así es que hermanos, estad firmes y retened la doctrina que habéis aprendido sea por palabra o por carta nuestra"
Nadie como los protestantes han experimentado sobre todo en el campo de la unidad y de la propagación de la fe, los desastrosos efectos de la libre interpretación de la Biblia; "Henos aquí, escribe R.H. Davis, ante la verdadera piedra de escándalo del protestantismo, nuestras diferentes interpretaciones bíblicas, han dado pie a la proliferación de nuestras sectas"."Los grandes desacuerdos doctrinales y prevalecientes en todas las iglesias protestantes, empezando por las anglosajonas, se deben a desacuerdos católicos sobre la Biblia como palabra de Dios; los peligros de la interpretación privada son una realidad frente a las sectas que proliferan en todo el mundo"
Sólo en Africa hay más de 2000, ¡Sí, dos mil sectas autóctonas!

ALGO DE HISTORIA.

  • En el año de 1551, la paz de Ausburgo reconoció legalmente la división religiosa, que poco a poco se hizo una moda, surgiendo un sin fin de opiniones y sectas basadas sobre el principio de la libre interpretación de la Biblia.- Zwinglio (muerto en 1531) negó la presencia de Cristo en la Eucaristía y el sacramento del Bautismo.. En lo demás aceptó completamente la posición luterana. Sus ideas se impusieron en Zurich, Suiza, pero sus partidarios tuvieron que pelear contra los cantones católicos y fueron vencidos en la batalla de Kappel en 1531, en la que fue mortalmente herido.
  • Thomas Muzer fundó los anabaptistas y provocó la guerra de los campesinos (1522-1525).
  • Calvino, muerto en 1564, fundó una secta aparte en Ginebra, Suiza, aceptando el luteranismo y desarrollando la doctrina de la predestinación.
  • Juan Knox, muerto en 1572, fundó en Escocia El presbiterianismo, aceptando las posiciones calvinistas.
  • Enrique VIII, rey de Inglaterra de 1509 a 1547, no consiguiendo que el Papa le anulara su matrimonio con Catalina de Aragón, proclamó la independencia de la Iglesia Anglicana, declarándose su jefe espiritual.
    Una vez rota la unidad con la única Iglesia que fundó Cristo, cada uno por interés, orgullo o buena intención, se sentía libre de seguir "su" camino, dando origen aún sin fin de sectas que hasta la fecha siguen surgiendo y desapareciendo. Los mismos fundadores del protestantismo estaban conscientes del escándalo representado por la rápida proliferación de las sectas.
  • En una carta dirigida a Melanchton, así se expresaba el mismo Calvino:
    "Es de gran importancia que las divisiones que subsisten entre nosotros, no sean conocidas en los futuros tiempos. Nada puede ser más ridículo que el hecho de que quienes fueron impulsados a separarse de la totalidad, no hayan podido lograr sino un tan precario acuerdo en el principio mismo de la Reforma". (Carta No. 14 1)

EL ECUMENISMO.

No es posible terminar este estudio, sin hacer mención al movimiento Ecuménico. Las corrientes ecuménicas están afectando profundamente tanto a la Iglesia Católica, como a las llamadas Iglesias Históricas Protestantes. Es frecuente el intercambio entre exégetas católicos y protestantes, y entre especialistas del Instituto Bíblico de Jerusalén, y en un nivel menos técnico, las "conversaciones", "mesas redondas" o "vigilias" litúrgicas que se celebran entre católicos y protestantes, teniendo como fondo la lectura y meditación de la Biblia.
Por su parte el Concilio Vaticano II a captado las posibilidades de acuerdos, y en el Decreto sobre el Ecumenismo hace más de una vez alusión al prominente papel que las Sagradas Escrituras ocupan en la teología y en la vida religiosa de las comunidades protestantes.
En el terreno católico, la exposición debe hacerse con "toda profundidad, humildad y caridad, con un alma guiada por la verdad" sabiendo que nuestras discrepancias son esenciales, "muy graves" ante todo en puntos de la interpretación de la Verdad Revelada.
Nuestros diálogos han de ser principalmente, si no de modo exclusivo, con protestantes que admitan la Divinidad de Cristo, el Misterio de la Santísima Trinidad y el carácter inspirado de los Libros Sagrados.
El documento conciliar indica también, que la raíz principal de nuestra discrepancia con los hermanos separados, es la interpretación privada de la Biblia.
La Biblia debe contarse entre los verdaderos "tesoros cristianos".
La Escritura conserva entre los no-católicos, su pleno valor aun no creyendo que "El Señor entregó todos los bienes del Nuevo Testamento aun solo Colegio Apostólico, a saber, el que preside Pedro, para constituir un solo Cuerpo con Cristo en la Tierra".


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Autor: Alicia Herrasti
ARZOBISPADO DE MÉXICO
Pbro. Dr. José Luis Guerrero Rosado Censor
por mandato especial del Señor Arzobispo Primado
"IMPRIMATUR" 29 de julio de 1991
Mons. Rutilo S. Ramos Rico Vicario General

Ven Espíritu Santo

Orar al Señor para que mandara el Espíritu Santo es lo que hicieron los apóstoles unidos a María en el cenáculo. Aquella estancia alta, el cenáculo, en la cual Jesús celebró la primera eucaristía, debía encerrar para ellos momentos inolvidables.
Jesús al subir al cielo les dijo que esperaran la venida del Paráclito, el que les había de revelar tantas cosas y que los haría valientes e intrépidos ante las dificultades que iban a encontrar para anunciar la Buena Noticia.
La compañía de la Madre de Jesús en aquellos momentos era de primordial importancia, ella que supo esperar con una fe inquebrantable los mantenía fieles y unidos en la espera.
En el cenáculo encontramos los inicios de la Iglesia, una Iglesia que ora unida a la Madre del Señor, el Espíritu se da en Iglesia y en ella. Los hechos de los Apóstoles nos narran que “un viento impetuoso resonó en toda la casa donde se encontraban y unas lenguas como de fuego se posaron encima de cada uno de los asistentes llenándose del Espíritu Santo”. Lenguas de fuego símbolo del amor. Y este amor que empuja a los Apóstoles a predicar primero a los que se encuentran en Jerusalén y luego se dispersan para proclamar el Evangelio a los paganos.
San Pablo en su primera carta a los Corintios nos dice: “Nadie puede confesar que Jesús es Señor, sino es bajo la acción del Espíritu santo”. Así pues cuando recitamos el Credo es el Espíritu que nos hace confesar que creemos en él: “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria” (Símbolo de Nicea 325).
“El Espíritu Santo que es el amor eterno que se tienen el Padre y el Hijo, nos introduce en la vida de Dios y nos abre a la entrega del prójimo”
(David Amado)

Texto: Hna. María Nuria Gaza.

La trinidad (Lectura del Evangelio de San Juan 3,16-18)

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no será condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.»

COMENTARIO:
El ser humano vive buscando descubrir el sentido de la vida y de todo cuanto existe, sin que pueda encontrar una respuesta completa si no es en Dios. Y Cristo nos revela que Dios es comunidad de amor que se da eternamente en una experiencia total y definitiva de comunión. Pero su revelación es también una propuesta desafiante:
Dios es diálogo permanente y sólo así podemos comprenderlo: conversando con la vida, experimentando el amor. Estableciendo un diálogo de amor, descubrimos al Dios del amor, y todo lo que no exprese unión y comunión es una desfiguración de ese amor.
Con mucha frecuencia los cristianos repetimos el gesto de santiguarnos: al levantarnos, al salir de casa, entrando en la Iglesia. Muchos lo hacen al pasar ante un cruceiro, una capilla o múltiples y diferentes de ocasiones, que surgen a lo largo del día. He visto a madres que signan la frente de sus hijos cuando los acuestan en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Unas palabras que, con mayor o menor reverencia, decimos, sin plantearnos que hay detrás de esa expresión. Decimos lo que sabemos, aunque no sepamos, ni entendamos, lo que decimos. A veces nos perdemos hablando del niño de San Agustín con su pocillo sacando agua del mar; navegamos por lo inconcreto hablando de triángulos, de las tres ramas de un único árbol, y hablamos, hablamos y hablamos...

Sin embargo, cuando pensamos en el misterio de la Santísima Trinidad, solemos perdernos.
Intentamos entender con nuestros razonamientos lo que nos supera y terminamos nadando en un mar de dudas. El nombre –los nombres–, de la Santísima Trinidad es algo que “usamos”, pero que no entendemos, y que mucho menos podemos explicar.
Es el poder sentir al Dios único como familia, como Trinidad, es una obra de fe, nada más que de fe, y es absolutamente imposible desde la racionalidad. La razón solo funciona con objetos que puede medir, pesar y comprender y Dios no puede ser descendido a la categoría de objeto comprensible y, consecuentemente limitado: Dios queda fuera de las posibilidades de la razón.
Desde la fe sí podemos ver y entender, mejor aún, sentir a Dios que se nos presenta como PADRE que crea y cuida, como HIJO que se hace próximo a nosotros y como ESPÍRITU SANTO que nos ilumina, acompaña y salva.

Hablamos mucho de la fraternidad universal, pero no podremos acercarnos a ella si no es aceptando gozosos el hecho de ser hijos de un mismo Padre; hermanos redimidos por un mismo Hijo; comunidad familiar guiada por el Espíritu Santo hacia un bien común: el regreso al paraíso; la salvación. Aceptado este principio y viviendo en él, la paz, la justicia y el bien llegarán solos: no habrá que buscarlos o luchar por ellos.

Dejate guiar por la fe, y vive la alegría de ser hija o hijo de un Dios único y comunitario, inabarcable y cercano, íntimo y compartido, interior y trascendente, SANTO y SANTIFICADOR.

¿QUIÉN ES LA VIRGEN MARÍA?

Según entiendo trataré de explicarlo procurando ser claro y conciso ante las preguntas mas frecuentes que se nos ocurren a quienes no somos católicos con respecto a la Santísima Virgen.
María, que en hebreo quiere decir "Señora" o según otros, "Mar profundo de Tristeza", es la mujer con la cual se abre la promesa en la antigua alianza (Gen. 3:15) y con la cual cierra Simeón la antigua profecía (Lc. 2, 25-35).

Es la Mujer que ha tenido un mayor contacto con la Santísima Trinidad en la historia. El Padre la selecciona entre todas las mujeres,
El Espíritu Santo engendró un hijo en sus entrañas y la segunda persona tomó carne y sangre en su vientre.
Si por Eva entró el pecado en el mundo, por la Virgen María entró la Salvación.

¿POR QUÉ MARÍA ES CENTRO DE ATAQUE HOY EN DÍA?

Desde el Génesis fue profetizada la "Enemistad entre la Mujer y el demonio" (Gen. 12, 13-18).
También está escrito que el demonio hará la guerra a los hijos de la Mujer. Esta es la razón por la cual María es centro de división entre los cristianos y no de unión.

¿POR QUÉ LA IGLESIA ES LA GRAN DEFENSORA DE MARÍA?

Porque María es nuestra Madre ya que la recibimos de Jesús en la Cruz, (Jn. 19, 25-28).
Juan representa a toda la Iglesia, además, la gran promesa en Gn. 3, 15 dice que quienes podrían vencer a la descendencia de la serpiente, serían los hijos o descendencia de la Mujer.
Nosotros somos la descendencia de la Mujer, esta Mujer es la Virgen María. Si el pueblo de Israel, son los hijos en la Fe de Abraham, nosotros somos los hijos en la Fe de María, la primera que acepto a Cristo como Señor y Salvador, la primera que recibió la unción del Espíritu Santo (Lc. 1).

¿POR QUÉ LA IGLESIA CATÓLICA LLAMA A MARÍA MADRE DE DIOS?

En el evangelio de San Lucas 1, 39-45, Isabel, llena del Espíritu Santo dijo, "Que favor que la Madre de mi Señor venga a mí". La palabra griega para definir Señor que utiliza Isabel es "Kurios" que es la misma que se utiliza en la versión griega del Antiguo Testamento para traducir "Adonai". Cuando una persona habla bajo la unción del Espíritu Santo es Él quien habla, luego fue el mismo Espíritu Santo quien llama a María, Madre de Dios. Por ello el catolisismo afirma esto.

¿TUVO MARIA MÁS HIJOS?

En el evangelio de San Marcos, se mencionan cuatro hermanos de Jesús, Santiago, José, Juda y Simón los cuales nunca son llamados hijos de María. La palabra hebrea "Aha" se utiliza como hermano, tío, primo, pariente; por ejemplo en Génesis 13, 8 se menciona a Lot como "hermano, Aha" de Abraham, sin embargo son tío y sobrino (Gen 12, 5).
En el mismo evangelio de Marcos 15, 40 se nombran a José y Santiago como "hijos" de María; en Juan 19, 25 se aclara que esta María era hermana (Aha) de la Madre de Jesús.
En Hechos 1, 13 se mencionan a Simón y Judas como seguidores del Maestro.

¿QUÉ RELACION TUVO JOSÉ CON MARÍA?

La relación de José con la Virgen María fue la de proveer legalidad y sostén al Redentor. En Mateo 2, 3 el Ángel le dice a José, "Toma al Niño y a su Madre". La forma hebrea para referirse a la mujer de José, es la Madre de Jesús. San Mateo 1, 18 dice "No la conoció hasta que parió a su hijo primogénito". Él "hasta", indica anterioridad, no condiciona lo que ocurrió después.
En Segunda de Samuel 6, 23 dice "Micol hija de Saúl, no tuvo más hijos hasta, que murió".
¿Tuvo hijos después de muerta?

¿POR QUÉ SE AFIRMA QUE MARÍA NO TUVO PECADO?

Jesús estuvo bajo la Ley. En la ley, el pecado lo transfería la madre (Salmo 51, 7). Jesús NO puede tener pecado por lo tanto, por el poder de Dios, María fue preservada del pecado. En tanto a su maternidad, la palabra griega que se traduce llena de gracia es: Kecharito, la cual quiere decir que fue, que es y que será llena de gracia. La gracia es la ausencia del pecado. María se proclama en el Magnificat "Me alegro en el Dios que me salva" faltan 33 años para el calvario y la Salvación y ya María se proclama en presente Salvada.

¿POR QUÉ LA IGLESIA DICE QUE MARÍA FUE LLEVADA AL CIELO EN CUERPO Y ALMA?

En principio esto no está en la Biblia.
La Asunción de María no esta bíblicamente expresada, pero está en la tradición de la Iglesia. Muchas personas se preguntan, ¿por qué no está en la Biblia? A lo cual yo mismo me respondo que tampoco Martín Lutero está y sabemos que existió. Estos fueron hechos que sucedieron después de terminados los libros que componen los Evangelios, sin embargo aunque no está en la Biblia, ésta no la contradice, pues antes de María, Henoc en Gen 5, 24 y Elías en II deReyes 2, 11 fueron llevados en cuerpo y alma al cielo.

¿POR QUÉ LA IGLESIA LLAMA A MARÍA REINA?

Dice la Palabra "El que se humilla será ensalzado". María se humilla a esclava (Lc 1, 38) y Jesús la ensalza a lo opuesto que es, Reina, ¿lógico verdad?. Además en I Reyes 2, 19 dice que en el Reino de David la madre del Rey se sienta a la derecha del Rey. Jesús es Rey (Jn 18, 37) es heredero del reino de David (Lc 1, 32) por lo tanto el lugar de María es un trono a la derecha de su Hijo que es Rey.

¿POR QUÉ LOS CATÓLICOS LE ORAN A MARIA?

En Juan 2, 1-12
María demostró hasta la saciedad su poder de intercesión."Pero es que hay un solo intercesor y es Cristo" me digo inmediatamente. Cierto, ante el Padre solo existe un sólo intercesor que es Jesús, pero, asi mismo, ante Jesús, María intercede por nosotros. Al igual que un pastor ora por un enfermo ante Jesús, de la misma manera María ora por nosotros.

"Pero María esta muerta"

Un error gravísimo, Lucas 20, 38 dice": Que Dios no es Dios de muertos sino de vivos, porque para El todos viven". Además Apocalipsis 6, 9-10 y 8, 3 nos muestra a las almas clamando a DIOS aun después de abandonar este mundo.

"LOS CATÓLICOS ADORAN A MARIA"
Según lo veo, los católicos honran a María como lo hacia Jesús y la proclaman bendita, cumpliendo la profecía bíblica (Lc 1, 48) pero la adoración es única y propia de Dios y María es criatura, eso queda claro.

¿POR QUE REZAN EL ROSARIO SI NO ESTÁ EN LA BIBLIA?
Creo que no hay oración más Bíblica que el rosario. Todos los misterios están en la Biblia. El Padre Nuestro, también esta en la Biblia así como la primera parte del Ave María. El Rosario es una oración más Bíblica que muchas que se hacen en algunas iglesias.
En cuanto a la repetición, dice Marcos 14,39 que Jesús repetía muchas veces la misma oración, el rosario es una meditación en una oración.

ALGUNAS PERSONAS DICEN QUE LAS APARICIONES DE MARÍA SON COSAS DEL DEMONIO.
Completamente falso. María según Apocalipsis 12, tiene la misión de anunciar la segunda venida de Cristo. En las apariciones, María, no trae al mundo mensajes propios, trae un mensaje Evangélico de conversión, arrepentimiento y retorno a las Escrituras.
El demonio no puede predicar conversión a Jesús. Y los frutos de Paz, conversión y alegría que se ven en las personas que asisten a estos eventos no pueden venir del maligno.
Dice la Escritura que atribuir al demonio las obras de Dios es pecado contra el Espíritu Santo y éste no es perdonado (Mateo 12, 22-32). Ojo con esto.

Hermanos, dice Timoteo 2, 23-24 que la Biblia es para edificación no para discusión. Ama a María y Ella te llevara al JESUS que tanto buscas, pues ella lo conoce muy bien, lo llevó en su vientre por nueve meses, lo alimentó, cuidó y guió por 30 años. Nadie lo conoce como Ella. Nadie le da Gloria a Dios quitándole Honra a María, pues según los hechos la Honra de María es la gloria de Dios.

Pentecostés, fiesta grande para la Iglesia


Con el Espíritu Santo entramos en el mundo del amor. Gracias al Espíritu Santo cada bautizado es transformado en lo más profundo de su corazón.

Pentecostés, fiesta grande para la Iglesia
Pentecostés fue un día único en la historia humana.

En la Creación del mundo, el Espíritu cubría las aguas, “trabajaba” para suscitar la vida.
En la historia del hombre, el Espíritu preparaba y enviaba mensajeros, patriarcas, profetas, hombres justos, que indicaban el camino de la justicia, de la verdad, de la belleza, del bien.
En la plenitud de los tiempos, el Espíritu descendió sobre la Virgen María, y el Verbo se hizo Hombre.
En el inicio de su vida pública, el Espíritu se manifestó sobre Cristo en el Jordán, y nos indicó ya presente al Mesías.
Ese Espíritu descendió sobre los creyentes la mañana de Pentecostés. Mientras estaban reunidos en oración, junto a la Madre de Jesús, la Promesa, el Abogado, el que Jesús prometió a sus discípulos en la Última Cena, irrumpió y se posó sobre cada uno de los discípulos en forma de lenguas de fuego (Hch 2,1-13).

Desde ese momento empieza a existir la Iglesia. Por eso es fiesta grande, es nuestro “cumpleaños”.

Lo explicaba san Ireneo (siglo II) con estas hermosas palabras: “Donde está la Iglesia, allí está el Espíritu de Dios, y donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y toda gracia, y el Espíritu es la verdad; alejarse de la Iglesia significa rechazar al Espíritu (...) excluirse de la vida
Con el Espíritu Santo tenemos el espíritu de Jesús y entramos en el mundo del amor. Gracias al Espíritu Santo cada bautizado es transformado en lo más profundo de su corazón, es enriquecido con una fuerza especial en el sacramento de la Confirmación, empieza a formar parte del mundo de Dios.

Benedicto XVI explicaba cómo en Pentecostés ocurrió algo totalmente opuesto a lo que había sucedido en Babel (Gen 11,1-9). En aquel oscuro momento del pasado, el egoísmo humano buscó caminos para llegar al cielo y cayó en divisiones profundas, en anarquías y odios. El día de Pentecostés fue, precisamente, lo contrario.
El orgullo y el egoísmo del hombre siempre crean divisiones, levantan muros de indiferencia, de odio y de violencia. El Espíritu Santo, por el contrario, capacita a los corazones para comprender las lenguas de todos, porque reconstruye el puente de la auténtica comunicación entre la tierra y el cielo. El Espíritu Santo es el Amor
                                                                                (Benedicto XVI, homilía del 4 de junio de 2006).

Por eso mismo Pentecostés es el día que confirma la vocación misionera de la Iglesia: los Apóstoles empiezan a predicar, a difundir la gran noticia, el Evangelio, que invita a la salvación a los hombres de todos los pueblos y de todas las épocas de la historia, desde el perdón de los pecados y desde la vida profunda de Dios en los corazones.

¿Qué es Pentecostés?

Esta pregusta no está de mas, originalmente se denominaba “fiesta de las semanas” y tenía lugar siete semanas después de la fiesta de los primeros frutos (Lv 23 15-21; Dt 169). Siete semanas son cincuenta días; de ahí el nombre de Pentecostés (= cincuenta) que recibió más tarde. Según Ex 34 22 se celebraba al término de la cosecha de la cebada y antes de comenzar la del trigo; era una fiesta movible pues dependía de cuándo llegaba cada año la cosecha a su sazón, pero tendría lugar casi siempre durante el mes judío de Siván, equivalente a nuestro Mayo/Junio. En su origen tenía un sentido fundamental de acción de gracias por la cosecha recogida, pero pronto se le añadió un sentido histórico: se celebraba en esta fiesta el hecho de la alianza y el don de la ley.
En el marco de esta fiesta judía, el libro de los Hechos coloca la efusión del Espíritu Santo sobre los apóstoles (Hch 2 1.4). A partir de este acontecimiento, Pentecostés se convierte también en fiesta cristiana de primera categoría (Hch 20 16; 1 Cor 168).

PENTECOSTÉS, algo más que la venida del espíritu...


La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto. Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio. Por lo tanto no podemos desvincularla de la Madre de todas las fiestas que es la Pascua.
En este sentido, Pentecostés, no es una fiesta autónoma y no puede quedar sólo como la fiesta en honor al Espíritu Santo. Aunque lamentablemente, hoy en día, son muchísimos los fieles que aún tienen esta visión parcial, lo que lleva a empobrecer su contenido. Hay que insistir que, la fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.
Es bueno tener presente, entonces, que todo el tiempo de Pascua es, también, tiempo del Espíritu Santo, Espíritu que es fruto de la Pascua, que estuvo en el nacimiento de la Iglesia y que, además, siempre estará presente entre nosotros, inspirando nuestra vida, renovando nuestro interior e impulsándonos a ser testigos en medio de la realidad que nos corresponde vivir.

No sacamos nada con mencionarlos sólo para esta fiesta, o escribirlos en hermosas tarjetas, o en lenguas de fuego hechas en cartulinas fosforescentes, si no reconocemos que nuestro actuar diario está bajo la acción del Espíritu y de los frutos que vayamos produciendo.

Invoquemos, una vez más, al Espíritu Santo para que nos regale sus luces y su fuerza y, sobre todo, nos haga fieles testigos de Jesucristo, nuestro Señor. Pentecostés es fiesta grande para la Iglesia. Y es una llamada a abrir los corazones ante las muchas inspiraciones y luces que el Espíritu Santo no deja de susurrar, de gritar. Porque es Dios, porque es Amor, nos enseña a perdonar, a amar, a difundir el amor.
Existe una oración que compuso el Cardenal Jean Verdier (1864-1940) para pedir, sencillamente, luz y ayuda al Espíritu Santo en las mil situaciones de la vida ordinaria, o en aquellos momentos más especiales que podamos atravesar en nuestro caminar hacia el encuentro eterno con el Padre de las misericordias.

“Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo:
Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia santificación.
Espíritu Santo,
dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén”

(Cardenal Verdier).

Recapitulando: el Espíritu Santo nos enseña la vía; nos recuerda y nos explica las palabras de Jesús; nos hace rezar y decir Padre Dios; nos lleva a hablar a los hombres a través del diálogo fraterno y nos hace hablar en la profecía.
El día de Pentecostés, cuando los discípulos “fueron colmados por el Espíritu Santo” fue el bautismo de la Iglesia, que nació 'en salida', para anunciar a todos la Buena Noticia.
                                                                                         (Francisco, homilía del 8 de junio de 2014)